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Para reflexionar !!!

Un nuevo modelo de pensamiento para analizar los sucesos actuales...

Fecha de publicación: 9 julio, 2008

Entrevista de los compañeros de REVOLUCIONEMOS OAXACA (colectivo mexicano) a DILUYENDO FRONTERAS

¿Cómo nace Diluyendo Fronteras?

Diluyendo fronteras nace inicialmente como un proyecto de radio en el año 2005, como forma de expresión de un grupo de pensamiento que quiso pasar a la acción. Sin embargo existen numerosos antecedentes, uno de los cuales es, sin duda, la insurrección de diciembre de 2001 acá en Argentina y otro, para algunos de nosotros, nuestras militancias en los setentas.

¿Todos los integrantes son de Argentina?
Todos los que participamos del colectivo somos de Argentina.

¿Cómo deciden qué temáticas abordar?
Las temáticas que abordamos forman parte de los debates. Nuestras producciones no transitan la actualidad, aunque algunos acontecimientos actuales nos provoquen a pensar, y a partir de eso conceptualizamos, desenfocando el hecho puntual.

¿Cuál consideran es la mayor problemática social que enfrenta actualmente Argentina?

La mayor problemática que enfrenta Argentina, para nosotros hoy, es la misma que atraviesa Latinoamérica y el mundo. El fin del Estado de Bienestar y la construcción de un Estado Neoliberal produce cambios estructurales en todo el mundo. La emergencia de un nuevo “ciudadano mundial”, el consumidor, rompe los mitos fundantes del Estado-Nación. Es el fin del ordenador simbólico de las relaciones sociales y el comienzo de una nueva era. Es el paso de lo trascendente y estructural a lo inmanente y situacional. Es el paso de lo institucional, (rígido, sólido) a lo relacional (lo fluido). El paso de los proyectos y programas a los trayectos y diagramas. El paso del Ser al hacer, del sustantivo al verbo y éste en gerundio, por ello “diluyendo”. Caminando preguntamos.
Pero por grave que parezca el fin de las certezas, para nosotros se abre un espacio de gran creatividad, donde el Poder tiene grandes dificultades para capturar y encauzar las diversas rebeldías que se manifiestan heterogéneas. Es el fin de una época, aquella que habitualmente llamamos Modernidad. Esta nueva época no es la posmodernidad ni tendrá nombre hasta manifestarse con todas sus potencialidades. Hablar de posmodernidad sería referenciarse en la Modernidad, definirse a partir de ella, con efectos reactivos que conservarían sus elementos esenciales en una nueva visión contra-hegemónica.
No es que “objetivamente” esto suceda, sino más bien una postura militante de ponerle fin a la sociedad disciplinaria que capturó a cada persona en modelos identitarios y uniformes transformando en ciudadano a ese sujeto que pasaba por la familia, la escuela, la fábrica, el hospital, el cuartel… (el sujeto sujetado del que habló Foucault).
Apostamos a la ruptura de la identidad como unidad programática y reivindicamos a la diferencia que genera unidad en la acción.
Un mundo donde quepan muchos mundos, dirían los zapatistas, la indiferencia a la diferencia, diría Raúl Cerdeiras, la inmanencia de la presencia y el fin de la representación.

¿Qué dificultades han enfrentado antes de iniciar y en el proceso de este proyecto?

Todo lo hacemos “a pulmón”, con el propio esfuerzo. No participamos en ningún partido político ni tenemos condicionamiento alguno, nuestra independencia de concepción hace que no tengamos ningún aparato que nos respalde.
No recibimos subvención y los contenidos de nuestra página son de libre circulación y reproducción siempre y cuando su uso no sea comercial. Por ello se nos presenta como una gran dificultad el tema económico. Estamos en este momento tratando de dar forma de taller o seminario a algunas de nuestras ideas.
Somos un pequeño colectivo de pensamiento en situación, en el que participan profesionales de la comunicación, de la educación, de la psicología, de la filosofía y de las ciencias naturales. El gran desafío fue cómo llevar adelante inicialmente el programa de radio y luego el diseño de nuestra página. Pero como dice el historiador Ignacio Lewkowicz “ahora que no sabemos tenemos que pensar”, eso hicimos, pensamos, experimentamos, investigamos y paso a paso vamos logrando lo que queremos.
Otra dificultad es que observamos un cambio de época y algo de lo que sucede en un cambio de época, es que quien no lo transita, no ve las mismas cosas. Por eso a veces recibimos comentarios diciendo que nuestra página resulta “difícil” y lo que sucede es que no compartimos el paradigma. Además intentamos abandonar los lugares comunes que permiten comprender un discurso, y éste es otro desafío, la construcción de un discurso propio en cuanto a contenido y forma. A veces pensamos que estamos diciendo para dentro de 20 años… Nuestra página es para cualquiera, pero no es para todos.

¿Por qué consideran que es importante diluir fronteras?

No creemos que nadie tenga que hacer lo que hacemos nosotros. No construimos verdades ni modelos a imitar.
La observación, para nosotros dejó de ser una forma objetiva de ver. Siempre se observa desde las creencias, desde las posturas, desde algún paradigma, por eso premeditadamente construimos una manera de observar, que sin embargo no buscamos que se convierta en método, pues ello sería construir un nuevo orden.
Nos preguntamos ¿cómo romper el pensamiento moderno si nosotros nacimos y crecimos ahí? La modernidad nos atraviesa y no nos permite pensar de otra manera. Lo moderno aparece ante nosotros como natural: cuando pensamos espontáneamente, lo hacemos así porque siglos de dominación estatal instituyeron esa forma de pensar.
La noción de diluir fronteras de todo tipo (territoriales, conceptuales, temporales, etc.) remite a un doble proceso de observación: el desplazamiento y la disolución.
Lo que hacemos es primero pensar espontáneamente y desplazarnos hacia un lugar de ruptura de esa forma de dominación instituida. Pero ese nuevo lugar, contra-hegemónico, deseado por nosotros como partícipes de procesos de liberación contra los Estados de Dominación instituidos tiene, sin embargo, la misma forma, la misma estructuración, y en caso de estabilizarse instaura un nuevo Estado de Dominación (más cercano a nuestra creencia, más libre, más deseado, pero estructuralmente igual al anterior).
Por eso el desplazamiento se complementa con un proceso de disolución. Diluir el nuevo Estado de Dominación progresista es lo que para nosotros rompe la Modernidad. No es cambiar una lógica por otra, o un orden por otro, sino la ruptura de todo orden: un caos creativo.
Del pensamiento espontáneo, del saber instituido, nos desplazamos a las fronteras de ese saber para observar la infinita diferencia de lo semejante y diluir esa observación.
Por ejemplo. De Buenos Aires nos desplazamos a la frontera con Bolivia, del Distrito Federal mexicano a la frontera con Guatemala, de Caracas a la frontera con Colombia. Los habitantes de uno y otro lado, en sus semejanzas, son diferentes por sus nacionalidades (porque los estados nacionales hace no más de 200 años pusieron ahí la frontera).
Al definir una frontera, en el mismo acto se construye el adentro y el afuera.
El límite entre países construye las diferencias entre las personas que quedan de uno y otro lado y a la vez elimina las diferencias de los que quedan de un mismo lado. Un Pueblo es un pueblo porque se le inventa un pasado común al que llamamos su Historia, se le impone un mismo idioma y una identidad: el ser nacional que lo diferencia del semejante que quedó del otro lado.
La disolución de la frontera elimina los estados nacionales.
Si no hay Estado-nación, no es necesario el concepto de Pueblo (otro invento moderno). Es el paso del Pueblo a la multitud, de la Democracia a la multicracia. Donde la multicracia no es el gobierno de la multitud, sino un no-gobierno.
Otro ejemplo. La observación de las civilizaciones nos lleva a pensar en el progreso como forma de ordenación. Las civilizaciones son más o menos avanzadas de acuerdo a que hayan usado o no determinados elementos tecnológicos. La rueda pasa a ser una medida del avance civilizatorio de las comunidades. Si nos desplazamos de Europa, Asia menor o Egipto al sureste mexicano observamos que la rueda no tiene una medida universal. Construimos que no existe ninguna forma de comparación o de valoración entre las diferentes culturas (disolución).
O, cuando decimos que las cosas caen por gravedad habitualmente queremos decir que caen porque son pesadas, que eso quiere decir que sean graves. Es una concepción aristotélica del movimiento de las cosas en el mundo. Al desplazarnos a la concepción newtoniana, encontramos otras explicaciones históricas, culturales, que aunque conservaron la palabra, corresponden a un nuevo paradigma. Luego se transformaron en hegemónicas. Y luego un nuevo desplazamiento: de la física newtoniana a la relativista, una nueva ruptura en la Ciencia. Estas rupturas de paradigma no forman parte de un proceso progresivo de conocimiento desde un lugar de mayor ignorancia a uno de mayor conocimiento, sino formas incomparables de concebir el mundo. Este proceso nos provoca a disolver la noción de Verdad como concepto objetivo, ahistórico y universal.
De la misma manera, la ruptura en las religiones y filosofías nos provoca a disolver la noción de Bondad y la ruptura en el Arte a disolver la noción de Belleza.
Cualquier frontera (científica, religiosa, artística, geográfica, conceptual, de costumbre o tradición, etc.) es arbitraria y define un adentro y un afuera, un normal y un anormal, un “nosotros” y los “otros”, una identidad, una moral, una opinión pública…

¿Cómo definen su medio de comunicación?

El paso de la radio a la página fue un acto de autonomía que nos permitió acercarnos a otros que están lejos.
No nos definimos de ninguna manera ya que diluimos el concepto mismo de identidad. Vamos manifestándonos de diferentes maneras según los caminos que transitemos en cada momento.

Algo que deseen agregar que consideren importante…
Algunos de los autores por los que transitamos, además de los tradicionales (Marx, Bakunin, Lenin,Trotsqui, Mao, Luxemburgo, Che, etc.) son Ignacio Lewcowicz, Cristina Corea, Gil Deleuze, Michel Foucault, John Holloway, Toni Negri, Michael Hard, Raúl Cerdeiras, Alan Badiou, Colectivo Situaciones, textos del zapatismo mexicano, Giorgio Agamben, Heinz von Foerster, etc.

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Revolucionemos Oaxaca – Información Alternativa de Oaxaca – http://revolucionemosoaxaca.org

Para transitar nuestras producciones: diluyendo fronteras, un umbral NO-MODERNO www.diluyendofronteras.org
los contenidos que se encuentran en esta página son de libre circulación y reproducción, siempre y cuando su distribución no sea comercial
un abrazo
colectivo diluyendo fronteras

  • agradecemos la difusión de este mensaje ***
info@diluyendofronteras.org

Última modificación: 9 de julio de 2008 a las 11:07
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